Frío invernal y fuertes rachas de viento ponen a prueba al centenar de corredores del XX Duatlón Cross de Alcázar

Con una sensación térmica que se acercaba a los bajo cero, el calentamiento se hacía de obligado cumplimiento para el centenar de corredores que han participado en la vigésima edición del Duatlón Cross de Alcázar de San Juan.

El campo de tiro se convertía en un hervidero de atletas en continuo movimiento que no se han dejado amedrentar ni por el cielo nublado con el que amanecía la localidad ni por las bajas temperaturas, que empeoraban en la sierra alcazareña. Organizado por el Club Triatlón Alcázar, el duatlón comprende 6 primeros kilómetros de carrera por el cerro de San Antón, 20 kilómetros de bicicleta por escarpados terrenos y 3 últimos kilómetros nuevamente a pie hasta llegar a la meta.

El circuito es bastante duro, posiblemente el más duro del circuito de Castilla-La Mancha. Son 6 km corriendo por el cerro de San Isidro y el cerro de San Antón, el primero entrará en torno a los 25 minutos, cogerá la bicicleta y tendrá que hacer 20 km, que son tres vueltas al circuito de carrera, y después vuelve a segunda transición dejando la bicicleta y bajarán dirección a la carretera de Criptana y harán 3 km. Javier Carrillo, presidente Club Triatlón Alcázar.

Un recorrido duro y exigente que pone a prueba a los participantes desde la misma línea de salida con la inclinada pendiente a la que se deben enfrentar al comienzo de la prueba. El pistoletazo de salida de la categoría individual se daba a las 10:30 horas, comenzando con la carrera a pie en la que han recorrido 6 km afrontando fuertes cambios de desnivel. Minutos más tarde lo haría la categoría por parejas en la que se comparte el esfuerzo y el trabajo entre la carrera y las dos ruedas.

Con el cerro de San Antón en el horizonte y los molinos embelleciendo la llanura alcazareña, el movimiento de las aspas anunciaba las fuertes rachas de viento a las que se han enfrentado los corredores y que han dificultado la prueba ciclista.

Atravesando los caminos empedrados por las pendientes de los cerros alcazareños hasta surcar la cima, los primeros corredores en llegar continuaron con un circuito que debían realizar tres veces hasta completar los 20 km. Una dureza que caracteriza a este Duatlón que la distingue del resto de pruebas especiales.

Lo bueno que tiene este duatlón al que viene tanta gente y tiene tanto nivel es que les gusta el trato que recibe por parte de la organización, eso es importante y por eso repiten año tras año. No todas las pruebas pueden decir que tienen 20 años de experiencia y eso hay que valorarlo. Javier Ortega, concejal de Deportes.

Los aguerridos y valientes duatletas tuvieron que sortear las pronunciadas bajadas de los caminos atravesando puntos de gran dificultad como el paso por la antigua cantera o el polvorín, sintiendo las bajas temperaturas a lo largo de todo el recorrido.

Ya en la parte baja del cerro y en los aledaños del campo de tiro, la transición de la bici al tramo final de 3 km a pie, se realizaba rápidamente y sin concesiones, arañando segundos al crono ante la cercanía del final de la prueba.

El primer corredor en atravesar la línea de meta ha sido Iván Naharro del Grego Racing Team con un tiempo de 1 hora 21 minutos y 56 segundos. En la categoría de deportistas locales, la encargada de parar el crono en la categoría de parejas, ha sido la superwoman y campeona del mundo de Duatlón, Alba Reguillo.

Poco después llegaban el resto de corredores que fueron recibidos por sus familiares y amigos en una prueba fija en el calendario deportivo de Alcázar de San Juan.

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