Delirante y gamberra, la irresistible obra ‘La muerte de Sherlock Holmes’ llena de carcajadas las tablas del Auditorio de Alcázar de San Juan

El auditorio de Alcázar de San Juan ha vuelto a llenarse de público una vez más, con la representación de ‘La muerte de Sherlock Holmes’. Una obra descarada y gamberra que aprovecha el gran talento de su elenco para provocar la risa desde la primera escena.

Con Vicenç Miralles, David Tenreiro, Sergio Pazos y José Antonio Tiscar, sobre el escenario, esta irresistible comedia dirigida por David Ottone, traslada al espectador a la ciudad de Londres en 1901. Una historia que encumbró al detective, que incluso llegó a superar a su creador, Sir Arthur Conan Doyle.

Es una versión cómica en la que hemos sacado de quicio al personaje y su entorno, intentando hacer una versión cómica y cercana al público. David Tenreiro, Watson.

Un universo creado para inmortalizar las historias de Holmes y su fiel ayudante, el doctor John Watson, dos de sus personajes más clásicos, y que no se entenderían el uno sin el otro.

Sherlock Holmes, John Watson y James Moriarty, la mente criminal más grande de todos los tiempos, y que supone un reto para el detective, que se propone destapar la malvada organización de su eterno adversario.

Sherlock es un personaje maravilloso que todo el mundo querría hacer, pero el malvado tiene esa parte de teatralidad que puedes exagerar, es un villano de comedia, casi un estereotipo y te permite disfrutarlo sin tener la responsabilidad de ser un protagonista. Sergio Pazos, Moriarty.

Con el actor Sergio Pazos en un papel desternillante como el villano de la obra, se aporta el acento extravagante y disparatado a este clásico.

Yo como Sherlock lo paso muy bien, es una obra muy gamberra y muy loca. Todos los personajes van a la par y es muy bonito ver la contraposición entre Moriarty y Sherlock. Vicenç Miralles, Sherlock Holmes.

Al igual que Holmes cuenta con Watson, al profesor Moriarty, también le sigue su particular banda, entre los que el autor de la obra, el también actor David Tenreiro, destaca a los hermanos Flanagan.

Con casi 300 efectos sonoros entre cámaras lentas, puñetazos y peleas, las tablas del teatro toman vida de la mano de sus personajes, transformando el auditorio en una pantalla de cine, convirtiendo el sonido en el quinto protagonista de la obra, y con un papel fundamental en las carcajadas de los espectadores.

En momentos de necesidad, Moriarty aprovechó para adoctrinar un montón de secuaces, y entre ellos están los Flanagan que son como unos pequeños minions. Es muy divertido. José Antonio Tiscar, Flanagan.

Particularmente divertida y delirante es la persecución en coche de caballos protagonizada por Holmes y Moriarty, que tras la pelea, acaban cayendo por un barranco de camino a Royal City.

Con la desaparición del sabueso y su antagonista copando las portadas de los periódicos, se llega a un momento en el que el público toma especial relevancia.

Intentamos que el público esté dentro de la historia, primero hacemos el guiño de la supuesta muerte de Holmes y luego hay varias intervenciones. Moriarty hace de las suyas, y hay días que mata a alguien del público, otros se lo lleva y aparece al día siguiente en el Puente de Londres. David Tenreiro, Watson.

Rescatando a Holmes de las garras de la muerte en un claro homenaje a Conan Doyle, el sabueso y su eterno adversario continúan protagonizando los mejores y más mordaces gags, a la espera de nuevas aventuras.

Como no podía ser de otra manera, esta magnífica obra seguirá recorriendo Castilla-La Mancha con La Solana como próxima parada de su gira, y es que el show debe continuar. Como diría el genial Sherlock Holmes, ‘Elemental, querido Watson’.

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