Comienza el XXI Campus de Baloncesto José Antonio García en Alcázar de San Juan

Los 156 participantes en esta edición, organizados por categorías, se han divido en grupos, acompañados por dos entrenadores cada uno de ellos para facilitar el aprendizaje y la relación entre ellos.

Se dice pronto, pero ya son veintiuna ediciones desde que José Antonio García, una persona muy querida por toda la familia que forma el Grupo 76 Alkasar y el baloncesto en general de Alcázar de San Juan, pusiera en marcha este campus dedicado a formar y hacer crecer la pasión por el baloncesto en cada uno de los niños que vienen participando cada año en él en estas dos décadas.

Estamos muy contentos ya que hemos superado las inscripciones de otras ediciones y seguimos contando con niños de toda la comarca, lo que nos convierte en un campus de referencia en la toda la región. Javier Úbeda, director del campus.

Aprender, respetar y disfrutar del baloncesto, son los valores que los niños y niñas aprenderán en una semana en la que la convivencia entre deporte y ratos de ocio, crean unos vínculos entre ellos que se mantienen año tras año.

Este es un campus con mucho prestigio y estamos seguros que los niños lo van a pasar genial, a la vez que aprenderán ya no sólo a jugar y mejorar en lo que a baloncesto se refiere sino, a convivir y saber lo que son las tareas en equipo. Rosa Melchor, Alcaldesa de Alcázar de San Juan.

Por quinto año consecutivo cuentan con Rafa Sanz como director técnico, Sanz es el entrenador español de LEB Oro que más partidos ha dirigido en esta categoría.

Hoy en día mantener la concentración y la capacidad de escucha en los chavales es difícil debido a las “maquinitas”, por eso vamos a intentar canalizar y focalizar su concentración en las explicaciones que les daremos y que esa atención sea una herramienta que puedan utilizar a lo largo de todo el año. Rafa Sanz, director deportivo del campus.

Una semana en la que el baloncesto es el protagonista absoluto, adaptado a cada categoría, la mecánica del tiro, el bote, el pase, la finalizaciónoff cam y sobre todo la toma de decisiones aprendiendo a leer las jugadas y los movimientos de los compañeros en la cancha.

Y como manda la tradición, el último día, todos los niños y entrenadores se quedan a cenar y a pasar la noche en el pabellón Antonio Díaz Miguel. Antes de irse a dormir, los entrenadores se caracterizan y organizan un “pasaje del terror” para hacer de esa noche, una noche inolvidable.